jueves, 20 de agosto de 2015

Día 523 Matar toda esperanza


Después de observar diferentes acontecimientos que están sucediendo en nuestros días, como el trato de los gobiernos de París y Londres a los refugiados e inmigrantes, o el de la frontera de México con EEUU, o el de España y Marruecos. Después de ver como las elites utilizan la economía para humillar a los pueblos, como en Grecia. Después de ver que los políticos corruptos actúan con total impunidad en España y otros países, y que las políticas están orientadas a ocultar su gestión corrupta mediante banderas y nacionalismos. Por no hablar de la hambruna, y los muertos que siguen sumando en la guerras contra el Estado Islámico. Pensaba si es posible una solución a los conflictos humanos, y si algún día cambiaran nuestras relaciones personales y la de los pueblos. Y sentí que llevamos milenios sin conseguirlo, ¿por qué ahora debía ser diferente?


Con esta percepción de la realidad es difícil ser optimista o encontrar un rayo de esperanza que nos haga ver un mundo mejor. Entonces me miré y vi que todavía existen dentro de mí pensamientos y conductas que provocan malestar y enfrentamiento en los demás, aunque menos, lol. Y que después de tantos años de procurar un cambio dentro de mí todavía no se ha producido tal y como esperaba. Así encontré dentro de mí lo que estaba viendo fuera. Vi el mundo como un espejo, como un reflejo de mi mundo interno. Y sin embargo culpaba a los demás de lo que estaba ocurriendo, sin darme cuenta que estaba proyectando mi propio caos, mi ceguera. Y además lo que las noticias estaban relatando no era más de lo que yo había participado en mi pequeño mundo por años, y que ahora podía ver las consecuencias aumentadas por la participación de todos, creando este mundo que nos hemos permitido, a imagen y semejanza de cada uno, quienes somos.


Llegué a pensar que el estado de mi mente y la manera en que veía las cosas estaba relacionado con mi estado de salud, mi falta de vitalidad, la incertidumbre de mi pronóstico, y que estaba un tanto depresivo. Pero lo que estoy viviendo en estos últimos meses es que al tener que reducir mi actividad aproximadamente a un 30% a un 40%, este parón, este enlentecimiento me ha llevado a “ver pasar los acontecimientos y mis pensamientos” con mayor precisión y distanciamiento emocional, como aquel que mira sin participar. Entonces llegué a la conclusión de que haga lo que haga es irrelevante pues el deterioro de nuestras relaciones es tan abrumador y lleno de tantas mentiras e intereses ocultos que habíamos llegado a un punto sin retorno, a la autodestrucción de nuestro planeta, las especies, y por último de nosotros mismos. Sin darme cuenta en ese momento que el tipo de vida que nos hemos creado por milenios no lo cambiaremos solo en una generación, o que los pensamientos y conductas que he practicado durante años, no lo cambiaré en un instante, sino que requiere ver, darme cuenta y entender como me hice a mí mismo y corregirlo efectivamente, y eso requiere de constancia y paciencia.


Así entré en la dinámica de que de nada sirve el esfuerzo que uno haga por cambiar las cosas, por hacer de la vida de uno un punto de entendimiento, dialogo y ejemplo de igualdad. Por lo tanto ¿para que perder el tiempo en investigar como uno mismo ha creado diferentes personalidades, patrones y llevado a cabo conductas que han sido el resultado de la propia autoprogramación? ¿Para qué regirse por principios que fomenten relaciones equitativas, y adoptar conductas que favorezcan a uno y a otros por igual?, si al final toda va a seguir como siempre. Sin duda estaba perdiendo toda esperanza de que algo cambiara en mí y en nuestro mundo.


Entonces vi que mi punto de partida, lo que me guiaba era la esperanza, la esperanza de que podemos cambiar como humanidad, y que las cosas pueden ir a mejor. Sin darme cuenta de que cuando uno tiene esperanza está guiado por un deseo, y que ese deseo es quien conduce todas las actividades y pensamientos. Y el deseo, entiendo, en última instancia proviene del interés personal por conseguir mayor reconocimiento, y una experiencia positiva que compense las propias carencias. Por tanto la esperanza es la forma que uno tiene de conseguir su interés personal, de manera que cuando lo ve truncado se siente triste o abatido. Entonces “matar toda esperanza”. Quiero decir, no utilizarla como un objetivo consciente o inconsciente para obtener reconocimiento y como experiencia energética.


Entiendo que mi error fue en “tener esperanza”, en conseguir un deseo, en mantener una ilusión, y no me queda más que detener ese pensamiento y cambiarlo por una dirección de vida orientada al “sentido común” basados en unos principios que sean lo mejor para toda la vida y siempre. Me parece que la solución no se trata solo de buscar resultados afuera, sino de seguir investigando como he creado mi realidad, cual mi participación en este mundo y entender como el sistema del mundo: política, economía, educación o sanidad, son como los órganos humanos/organismos sociales/diseños que hemos creado a imagen y semejanza de nuestra propia mente. Y de esta manera poder cambiarlos, pues si no conocemos como nos hicimos, como hicimos lo que hemos creado no se podrá cambiar, al contrario se perpetuaran o autodestruirán, como así estamos haciendo hasta ahora.


Queda mantenerse firme y estable en los principios de vida de Igualdad y Unicidad, de los que es mejor para uno y para todos en igualdad, ya que nadie hará por nosotros el trabajo de revertir la situación personal y social. No vendrá Jesús en una nube, ni los extraterrestres en naves, ni milagros que curen las heridas. Nosotros lo hicimos, es nuestra responsabilidad, y está en nuestras manos. Hagámoslo!


Continuaré


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1 comentario:

  1. Saludos Alfonso! También he convivido mucho con el complejo de "salvador de la humanidad", y como dices; al ver que no hay esperanza para la humanidad (pues es un constructo mental), lo práctico para hacer algo a favor de este cambio que queremos, es hacerlo en uno mismo... aquí si tenemos mucho por hacer, y con constancia y paciencia, los resultados los vemos en nuestra realidad, y nos reafirma que estamos trabajando por lo mejor para todos... Una Solución para la Humanidad, no solo el deseo romántico de esperanza!

    Aquí estamos!

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